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Mantenimiento del agua de la piscina después de la lluvia

La lluvia puede afectar a la química de la piscina arrastrando escombros y haciendo que un agua transparente se convierta en una mancha turbia. Si es tu caso y el mantenimiento del agua de la piscina te supone un auténtico quebradero de cabeza, no te preocupes. En el siguiente artículo te vamos a ayudar con consejos para que puedas eliminar el agua turbia después de la lluvia de forma rápida y eficaz.


¿Qué puede causar la lluvia en la piscina?

La lluvia puede hacer que el agua de nuestra piscina deje de estar en condiciones óptimas.

¿Conoces los motivos? Te los contamos a continuación.

Por un lado, el agua de la lluvia se encuentra a una temperatura distinta al agua de la piscina, lo que puede generar un desequilibrio en la temperatura.

Por otro lado, las rachas de viento de la lluvia pueden arrastrar una gran cantidad de residuos (tierra, insectos, hojas, etc.) que provocan un cambio en las condiciones del Ph del agua. Esta suciedad contamina y la lluvia diluye el cloro, haciendo que el cloro pierda propiedades desinfectantes y, por tanto, la piscina quede indefensa ante algas, bacterias, etc. Asimismo, las partículas en suspensión que son arrastradas por la lluvia hacen que el agua pierda transparencia o se enturbie.

Además, durante la lluvia es probable que se produzca un corte de corriente, lo que puede detener el sistema de filtración e impedir la recirculación del agua y la filtración de esta. Cuando se produce este hecho y todos lo anteriores, no se genera una desinfección eficaz del agua y puede ser que la lluvia también provoque daños materiales en la propia piscina.


Aquí tienes algunos consejos para el mantenimiento del agua de la piscina después de la lluvia:

  1. Limpieza de la superficie: Retira cualquier hoja, ramita u otro material vegetal que pueda haber caído en la piscina. Utiliza una red de piscina o un skimmer para recoger los residuos flotantes.

  2. Comprobación del nivel de pH: La lluvia puede afectar el equilibrio del agua de la piscina, por lo que es importante verificar el nivel de pH. Utiliza un kit de prueba de pH y ajusta los niveles según sea necesario. El rango ideal de pH para una piscina es generalmente entre 7.2 y 7.6.

  3. Control del nivel de cloro: La lluvia diluye el nivel de cloro en el agua de la piscina, lo que puede permitir el crecimiento de bacterias y algas. Añade cloro adicional a la piscina para mantener el nivel adecuado de desinfección. Sigue las instrucciones del fabricante o consulta con un especialista en piscinas para determinar la cantidad necesaria.

  4. Filtración y circulación del agua: Después de una lluvia, es recomendable mantener el sistema de filtración y circulación de la piscina en funcionamiento durante un período prolongado. Esto ayudará a eliminar cualquier contaminante o sedimento que pueda haber ingresado al agua.

  5. Supercloración o "shock": Si la lluvia ha sido intensa o prolongada, y el agua de la piscina parece turbia o desequilibrada, puede ser necesario realizar una supercloración o "shock". Esto implica añadir una dosis más alta de cloro al agua para eliminar cualquier bacteria, algas o contaminantes presentes. Sigue las instrucciones del producto y ten en cuenta las precauciones de seguridad al realizar una supercloración.

Recuerda que estos son solo consejos generales y es importante seguir las recomendaciones específicas de los especialistas de PISCINAS ATLANTIK .

Además, si tienes dudas o problemas persistentes, es aconsejable consultar con los profesionales en el mantenimiento de PISCINAS ATLANTIK para obtener asesoramiento personalizado. Información al: 2203-2858


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